Detrás de la cámara: Mi forma de mirar.
Alguna vez me han definido como una persona normal y, entre tú y yo, en ese momento no lo encajé del todo bien. Ahora entiendo un poco mejor el porqué de esa descripción. Soy una chica sencilla; me hacen feliz los atardeceres, que el viento cruce el pelo en mi cara, vivir al ritmo de la música y disfrutar de mi familia. Me considero la galería oficial de mis amigos, pues conservo sus fotos más absurdas desde tiempos inmemoriales.
Adoro a miña terriña, Galicia, sobre todas las cosas y todos los recunchiños que esconde. Recuerdo que el primer regalo que me trajo el Ratoncito Pérez fue una cámara de fotos, pero no es casualidad que haya encontrado mi mundo enganchada a una cámara. Tiene más que ver con mi persona favorita: mi madre, a quien siempre regañaba por perseguirme con una cámara a todos lados. Irónico, ¿no?